El 11% de los hogares en las zonas rurales del país –alrededor de 14 millones de personas no cuentan con un aparato de televisión para acceder a la señal y la programación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales 2018 del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
Un segmento de esta población, particularmente los niños y jóvenes, tendrá el desafío de reanudar el ciclo escolar 2020- 2021 de educación básica, luego de que este lunes el gobierno federal y las televisoras convinieran la transmisión de clases por esa vía.
Del restante 89% de los hogares que sí cuentan con el aparato en estas áreas, más de la mitad (54%) tienen acceso a televisión abierta; 41% tienen el servicio de paga y sólo 5% cuentan con ambos, mostró la información del organismo.
Sobresale que 38% de los que tienen el servicio de TV de paga lo obtuvieron porque no reciben o cuentan con una señal abierta. Carecen 11% de hogares rurales de una televisión Mientras que 68% de los hogares que mencionaron no tener este sistema se debió al precio.
Múltiples problemas
Fabiola Peña, especialista en telecomunicaciones, señaló que en radiodifusión se presenta una problemática parecida a lo que sucede con el acceso a internet y a dispositivos para la conectividad, por lo que sugiere se concrete una política pública que contemple diversas soluciones de educación a distancia.
“Hay que entender que existen distintas realidades y para solventar este tema de la educación en línea”, destacó.
Peña consideró que es loable implementar estrategias adicionales y diversificar las formas de intentar acceder al ejercicio del derecho que es la educación; sin embargo, como se ha visto anteriormente, no existe una solución única.
“Tenemos que reconocer y generar una modificación para incluir a las personas que no tienen acceso a los medios radiodifundidos para integrarlos”.
El trabajo a distancia implica reconocer los distintos “Méxicos” que existen y hablar de 11% de hogares sin televisor debe motivar a que se investigue cómo se puede llegar a ellos.
“Hay una tendencia natural a generar una sola solución y se debe reconocer que la diversificación empieza por el hecho de un tema económico, pues hay pobreza extrema, pobreza y deficiencia de ejercer los derechos derivado del tema financiero”, destacó la experta en telecomunicaciones.
El gobierno federal tuvo cuatro meses para desarrollar una plataforma en Internet para que hubiera contenidos e interactividad y la educación fuera lo más semejante a una relación de enseñanza-aprendizaje como si se estuviera en el aula, comenta Jorge Bravo, presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).
“Estamos descubriendo que ni siquiera la televisión llega a todos los hogares y que, varios, sobre todo en el ámbito rural, posiblemente no reciban estos contenidos del nuevo ciclo escolar”.
Información. Periódico Correo.

