Don Pánfilo Amezquita, es uno de los miles de casos que hay en el país de abandono de adultos mayores. Cada uno con su historia, con su pasado, con su difícil presente y futuro que hoy la pandemia del COVID19 hace más evidentes. Este hombre de 82 años habita un viejo camper que se moja cuando llueve y donde carece de los más elementales servicios.
De acuerdo al INEGI, en el país hay poco más de 15.4 millones de personas de 60 años o más; de las cuales, 1.7 millones viven en solitario; de acuerdo al Consejo Nacional de Población, existen por lo menos 13 millones de personas de más de 60 años que sufren abandono.
Don Pánfilo es un hombre que trabajó en diferentes empresas, incluso cotizó para el IMSS, al que estuvo afiliado; pero hoy no se sabe si pudiera tener derecho a una pensión, porque “nunca puse atención; hoy no tengo ningún papel, antes incluso me cambie el nombre, me llamaba Rogelio y luego me puse Pánfilo”, narra el hombre sentado al borde del bordo del río Lerma.
Admite que tuvo varias mujeres, pero solo se casó una vez, allá en la unión americana, donde tuvo un hijo, una familia, de que ya no supo, luego de que la mujer se fue con otro.
La empresa para la que trabaja como velador desde hace 2 años le prestó un camper, que con el paso y las inclemencias del tiempo se ha deteriorado y ahora vive hacinado, apenas con el apoyo de familias vecinas que le llevan alimento y las visitas de los niños que recorren la zona en bicicletas y a lo lejos le saludan.
Hoy don Pánfilo recibió la visita de un grupo de jóvenes de la asociación civil ‘Juntos Más Fuertes’, de Celaya, Gto, entre ellos Jorge Enrique Velázquez, ingeniero civil de profesión y Alejandra Gutiérrez, originaria de Salamanca quien ubicó las malas condiciones en las que habita este señor y por ello iniciaron la limpieza de su camper del que sacaron cosas que no tenían uso y estaban generando problemas; ahora requiere de impermeabilizante, material para construcción y artículos personales como ropa pantalón talla 32, zapatos del número 27, entre otras cosas para mejorar su hábitat y su persona.
Por su parte la señora Ana María Muñoz, vecina del adulto mayor y quien hizo pública su situación, dice que lo urgente es que personal médico haga una valoración a don Pánfilo, porque aunque no es diabético, ni hipertenso, hoy le duelen mucho sus pies, al parecer está reteniendo líquidos, pero no ha ido al médico y no saben qué medicina tenga que tomar, por lo que espera que algún profesional de la medicina pueda atenderlo.
“Él casi no ve desde que dice que le picó una araña, tampoco se atendió y no quisiéramos que pase a mayores porque está solo la mayoría del tiempo, no tiene a nadie a quien acudir”, aseguró.
Información. Periódico Correo.

