La pandemia del nuevo coronavirus se ensaña con América, especialmente con EE. UU., donde el número de muertes se acerca a las 90 mil, mientras Europa aligera el aislamiento.
EE.UU. registró ayer 820 nuevas muertes en 24 horas, el número más bajo desde el 10 de mayo, según la Universidad Jonhs Hopkins, lo que eleva la cifra de fallecidos en el mundo a más de 313 mil.
La Casa Blanca reprobó fuertemente la labor de los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC), a los que acusó de los retrasos iniciales de Estados Unidos en la detección de la Covid-19.
“Al comienzo de la crisis, los CDC, que gozaban de la reputación más respetada en este dominio a nivel mundial, permitieron que el país cayera en lo más bajo en materia de testeo”, declaró el asesor económico de la Casa Blanca Peter Navarro a la cadena NBC. “Además, concibieron un test malo. Y eso nos hizo quedar atrás”, agregó.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, aseguró que el PIB de Estados Unidos podría caer “fácilmente” entre un 20 y un 30% en el segundo trimestre del año, y la tasa de desempleo alcanzaría el 25%.
“Pienso que la economía se recuperará de manera constante durante la segunda mitad de este año”.
En América Latina, Brasil superó los 16 mil muertos, aunque los expertos consideran que las estadísticas esconden una realidad mucho más trágica, mientras el presidente Jair Bolsonaro volvió a arengar una concentración que apoyaba su gestión de la pandemia.
El mandatario ha defendido en varias ocasiones que las medidas de confinamiento son peores que el coronavirus. “El desempleo, el hambre y la miseria serán el futuro de los que apoyan la tiranía del aislamiento total”, tuiteó el presidente de extrema derecha.
América Latina y Caribe superaron los 508 mil contagiados y los 28 mil 700 muertos.
Mientras, en Europa, millones de habitantes gozaron de su primer fin de semana de relativa libertad.
Italia, España y el Reino Unido, que registraron respectivamente 145, 87 y 170 decesos en las últimas 24 horas, parecían ver la luz al final del túnel este domingo.
Italia (más de 31,900 muertos), muy dependiente del turismo, anunció la retirada de la cuarentena obligatoria para los visitantes extranjeros y la reapertura de las fronteras a todos los turistas de la UE a partir del 3 de junio.
España, donde se registran 27,650 fallecidos, pretende reabrir sus fronteras aéreas para los españoles y los residentes en el país.
Ante tantos anuncios unilaterales, la Comisión Europea indicó que desea que la reapertura de fronteras internas se realice de forma “concertada” y “no discriminatoria”.
En Francia, muchas playas fueron literalmente tomadas por gente ansiosa de darse un chapuzón tras dos meses encerrados.
Grecia abrió sus playas privadas a condición de respetar consignas estrictas, como la prohibición de poner una sombrilla a menos de
cuatro metros de su vecino. Las playas públicas abrieron el 4 de mayo.
En el Reino Unido, con cerca de 34,600 fallecidos, la gente afluyó a los parques, haciendo difícil respetar las medidas de distanciamiento social, en el primer fin de semana de aligeramiento del confinamiento.
Sin encuentros desde hace dos meses, el mundo del futbol volvió a Alemania este fin de semana, a puerta cerrada por la epidemia.
La Bundesliga es el primer gran campeonato que se reanuda.
Segunda ola
En todas partes del mundo, la vigilancia es la consigna mientras se espera una eventual vacuna y la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte regularmente contra el riesgo de una segunda oleada de contagios.
En China, donde el coronavirus estaba bajo control, las autoridades se toman muy en serio esta posibilidad.
“Nos enfrentamos a un gran desafío”, dijo la cadena CNN Zhong Nanshan, uno de los principales asesores del Ministerio de Salud, señalando que una “mayoría” de chinos es “susceptible de ser infectado” en el futuro.
También reconoció que las autoridades de Wuhan, el epicentro de la pandemia, escondieron el alcance de la misma cuando surgió a finales de diciembre.
Mañana lunes, los 194 Estados miembros de la OMS se reunirán telemáticamente para tratar de coordinar la respuesta a la pandemia, una cita bajo la amenaza de una confrontación directa entre Washington y Pekín.
Información. Periódico Correo.

