La disminución del flujo vehicular en Guanajuato a raíz de la pandemia del covid-19 ha traído consigo una reducción considerable de dióxido de nitrógeno en el aire; sin embargo, las quemas de esquilmos e incendios en rellenos sanitarios ha ocasionado un incremento en el número de partículas contaminantes PM2.5.
Datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT), reflejan que en abril, en comparación con marzo, la presencia de dióxido de nitrógeno -uno de los principales contaminantes emitidos por el uso del automóvil- disminuyó en Salamanca, Celaya e Irapuato, 36, 6 y 17 por ciento, respectivamente. En el caso de León, el dato todavía no está disponible.
Sin embargo, la concentración de partículas PM2.5 creció en esos tres municipios: en Salamanca, 19 por ciento, mientras que en Celaya e Irapuato aumentó 13 por ciento. En el caso de León, hubo una reducción del 2 por ciento.
Según explicó Sandra Herrera Flores, subsecretaria de Gestión Ambiental de la SMAOT, esto se debe a las quemas de esquilmo e incendios que han surgido en rellenos sanitarios.
Otro contaminante en el que se refleja un aumento es en el ozono, que en León, Salamanca e Irapuato ha crecido 10, 9 y 6 por ciento, respectivamente, por la alta radiación solar.
En contraparte, la concentración de partículas PM10 ha disminuido en León 11 por ciento; en Salamanca, 3 por ciento y en Irapuato, 8 por ciento.
En general, concluyó la Subsecretaria de Gestión Ambiental, hay una calidad “ligeramente” mejor propiciada por la disminución de la actividad humana, y subrayó que por ello, es elemental reflexionar que nuestros hábitos deben cambiar para que estos sean lo menos perjudicial al ambiente.
Información. Fernando Velázquez.
Foto. Milenio.

