La policía de este lugar investiga el hecho en el que unas 200 personas se reunieron para asistir al funeral de un toro reverenciado, desafinado así el confinamiento necesario para luchas contra la pandemia por Covid-19.
Mooli, el toro, era una celebridad en un pueblo del distrito de Madurai en el estado de tamil. Este bovino pertenecía a un templo y participaba en el festival Jallikattu, rodeo tradicional en el que jóvenes trataban de domarlo.
Cuando murió su procesión fúnebre fue de una pequeña multitud, a pesar de que se les prohibió a los habitantes salir de sus hogares.
Alrededor de unas 200 personas le rindieron homenaje durante el entierro. La policía ya inició una investigación contra aquellos que violaron las normas de contención nacional.
A su celebración llevaron hasta guirnaldas, estolas y fajos de billetes a manera de ofrenda, hubo hasta fuegos artificiales.
Información. Periódico Correo.

