Médicos y enfermeras han tenido que rasurar sus cabezas antes de llegar a Wuhan para poder atender a infectados por el covid-19.
Las autoridades sanitarias quieren evitar contagios con ese coronavirus por la contaminación cruzada a través del cabello y consideran que esta medida facilita el uso de los equipos de protección.
Por otro lado algunas personas opinaron en redes sociales que se trata de una decisión “cruel” e “innecesaria” al ver llorar a varias enfermeras mientras eran afeitadas.
Aún no está claro si se trató de una decisión voluntaria o un requisito oficial.
“Tengo el pelo largo desde hace mucho tiempo, ni siquiera quería cortarlo un poco, pero para luchar contra el virus vale la pena afeitarme todo el cabello”, declaró Ding Danyi una enfermera de 26 años.
Información. Periódico Correo.

