El dirigente del PAN en Guanajuato, Román Cifuentes, admitió que ni el fiscal, Carlos Zamarripa, ni el secretario de Seguridad Pública, Alvar Cabeza de Vaca, han dado los resultados esperados, y pidió a ambos que en lugar de que se enojen con empresarios, se enojen con la delincuencia.
En entrevista, el líder blanquiazul lamentó la guerra de declaraciones entre Cabeza de Vaca y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de León, José Arturo Sánchez Castellanos, y sostuvo que las autoridades están obligadas a escuchar los legítimos reclamos de la ciudadanía.
No obstante, Román Cifuentes también dijo que la violencia en Guanajuato no ha logrado disminuir debido, en gran parte, al abandono que ha sufrido el estado por parte del Gobierno federal.
Muestra de ello, dijo, es que el secretario de Seguridad del Gobierno federal, Alfonso Durazo, en febrero del año pasado comprometió 2 mil 400 elementos de la Guardia Nacional para el estado, y éstos llegaron hasta septiembre u octubre, a cuentagotas y dispersos.
No obstante, Román Cifuentes confió en que, con o sin apoyo de la Federación, el Gobierno de Guanajuato y los municipios podrán poco a poco resolver el problema de la inseguridad, aunque subrayó que si se contara con el respaldo de la administración federal, eso sería posible en un menor plazo.
Información. Fernando Velázquez.
Foto. Periódico Correo.

