La intensa batalla entre grupos delictivos en la entidad el año pasado alcanzó el mayor saldo de policías asesinados en la historia reciente del estado, con un total de 75 oficiales caídos, doce más que el récord que había impuesto el año anterior, de acuerdo con los casos publicados por correo.
Aunque la organización ‘Causa en Común’ desde el año pasado elabora un conteo de los policías asesinados a nivel nacional, en el caso de Guanajuato existen algunas diferencias con relación a los casos que Correo documentó en 2019.
El recuento de las bajas
Hace exactamente un año, comenzó la cuenta de ataques mortales contra uniformados y ocurrió en Irapuato. Los últimos decesos fueron el 27 de diciembre; las víctimas son dos custodios del Cereso Mil.
Entre los casos que la organización no integró destaca el asesinato de un efectivo del Ejército Mexicano, hallado muerto el 11 de abril sobre el Libramiento Norte de Irapuato, con un balazo en la cabeza. Fue identificado como Salvador Moreno, y pertenecía al Grupo de Trabajos de Inteligencia de la XII Región Militar.
Tampoco contabilizó el asesinato de una mujer policía de Abasolo, que fue raptada el 22 de noviembre frente a la Presidencia Municipal, y al día siguiente su cuerpo fue hallado mutilado, a un costado de la carretera a Irapuato, en el acceso a la localidad Puerta de Palo Dulce.
También falta el crimen de Eva Miriam, de 36 años, oficial de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, cuyo cuerpo fue localizado el viernes 6 de diciembre en la comunidad El Salitre, en Celaya, con huellas de violencia.
‘Causa en Común’ no integró a la lista el asesinato del titular de la Unidad Antidrogas de la Fiscalía General del Estado, Francisco Javier Fuentes Uribe, ocurrido el 3 de julio en Celaya. Correo sí lo contabilizó por tratarse de un actor clave en la persecución de grupos criminales. Por el contrario, correo no incluyó en el registro los casos de expolicías asesinados, pues ya no se encontraban en funciones, aunque ‘Causa en Común’ sí los sumó a su lista.
Tal es el caso del expolicía de Irapuato, Antonio Ramírez Delgado, quien fue identificado entre los cuerpos sepultados en la fosa clandestina hallada el 5 de diciembre, en el Ejido San Antonio El Rico. Al igual que el crimen del excomandante de la Policía se Apaseo el Alto, Alfredo Guadarrama, abatido el viernes 13 de diciembre en su domicilio, en la comunidad de La Luisiada.
Aunque ‘Causa en Común’ contabilizó 73 policías asesinados en Guanajuato hasta el 14 de diciembre, en su listado sólo se pueden consultar 67 casos.
Matan a nueve custodios, incluido un mando
En los ataques perpetrados en 2019 contra efectivos policíacos destaca el asesinato de nueve miembros del cuerpo de seguridad del Cereso Mil de Valle de Santiago, considerado el penal de máxima seguridad a nivel estatal, que fueron abatidos en cuatro hechos distintos.
Entre éstos se encuentra el asesinato del jefe de custodios Edgar González Sandoval fue asesinado a balazos cuando llevaba a su hijo a la preparatoria en la capital del estado, en la zona de Cata.
Cinco murieron el 19 de septiembre, al ser emboscados y acribillados por un comando armado cuando acababan de salir del penal, en la carretera Salamanca-Pueblo Nuevo. Dos más murieron en circunstancias similares, el 27 de diciembre.
Otro murió el 11 de octubre en Pénjamo, en un ataque a balazos en la colonia San Miguel.
Este grupo depende directamente de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, que les ofrece un salario bruto mensual de 16 mil 651 pesos (hasta 2019).
Información. Periódico Correo.

