Vinos Locales Van Por ‘Ligas Mayores’.

En 10 años, la industria vitivinícola en Guanajuato creció en más de un 300 por ciento. Hoy hay 30 bodegas de vino y de éstas 25 están en la zona norte de Guanajuato; la calidad de la tierra y el clima han permitido que la vid se desarrolle con gran calidad y han despertado el interés de inversionistas.

No siempre fue así, empero. Francisco Garay, director de desarrollo económico en San Miguel de Allende lo refiere “hace 15 años era de locos pensar en invertir en un viñedo en Guanajuato, los que empezaron, hicieron la apuesta difícil, pero han tenido éxito y han demostrado que la zona se presta para la crianza de ciertas uvas”.

Ricardo Vega, presidente de la Asociación de Uva y Vino de Guanajuato explicó que el crecimiento se dio por varias razones “lo que ha pasado es que la zona, la calidad del vino es muy buena. Nosotros en Cuna de Tierra, ya llevamos alrededor de 50 medallas en concursos europeos. Entonces la zona sí da la calidad mundial porque la tierra sí tiene las facultades”.

Y es que hace cinco años había aproximadamente 10 hectáreas en el estado cultivadas con vid; hoy hay más de 300.

Incluso, hace 10 años, había seis bodegas productoras y actualmente existen 30, de las cuales, 25 se ubican en la zona norte de Guanajuato; tan sólo San Miguel de Allende tiene 17.

“Hace 10 años éramos 6 productores, entre ellos Toyán, Dos Buhos, Remo y nosotros en Cuna de Tierra, pero no hay que dejar de ver que a menos de 300 kilómetros hay cerca de 30 millones de habitantes, entre León, San Luis Potosí, Querétaro, Salamanca, Irapuato, Celaya, Ciudad de México”.

La zona norte ha sido tan importante en este crecimiento, que en el 2017 abrió sus puertas el único museo del vino que existe en la región, en Dolores Hidalgo, donde además de mostrar el proceso de elaboración del vino y vender las diferentes etiquetas que se producen en el estado, también tiene la única escuela del vino, donde se imparten desde cursos pequeños hasta talleres y diplomados para somellieres.

Un elixir con distinción y calidad

Ricardo Vega también es director de la marca Cuna de Tierra, la primera que logró premios internacionales y distribuidores tan grandes como Wall Mart y La Europea.

“La vid en ésta zona pega muy bien donde esté, porque compensamos latitud con altitud. Hay siempre el riego de granizadas pero la calidad del vino es muy buena. La uva llega a su nivel fenúrico sin que se deshidrate, es decir, que la uva madura muy bien con todos sus componentes y se puede hacer muy buen vino”, detalló el vitivinicultor.

Explicó que del vino que se produce en Guanajuato, por ser de clima no tan caluroso, es un vino un poco más elegante, mientras que el que se hace en el norte del país es un vino más potente.

“Yo no podría hablar que hubiera una competencia. Son mercados distintos porque el de allá es un vino más alcohólico y el de aquí es un vino menos alcohólico sin tanta mineralidad”.

Laura Torres Septién, presidenta del Consejo Turístico de San Miguel de Allende, no coincide con él, pues dice: “creemos que el vino guanajuatenses ha ido mejorando, han logrado premios en distintas partes de Europa. No sólo es interesante y atractiva la industria, sino de calidad y que ya compiten con vinos de Coahuila, de Ensenada y con los queretanos”.

Industria que seguirá en auge

Para Ricardo Vega, la industria del vino tiene varias ventajas: “La uva no es una gran consumidora de agua, se detonan las áreas rurales  de alrededor  porque empiezas a consumir lo local; y al ser una mano de obra especializada ocupas a la gente todo el año”.

Se dijo un creyente que todo el tema del vino tiene que ir asociado con el turismo y sobre todo las bodegas chicas.

Compartió que los diferentes productos en cuanto a la producción del vino, no sólo la comercialización, han ayudado a su crecimiento, como las vendimias o la parte inmobiliaria, que ha evitado que las ciudades crezcan desmedidamente.

Un ejemplo es Viñedos San Miguel, que tiene un fraccionamiento con 120 lotes ya vendidos todos y que están construyendo una bodega en la orilla de la carretera a Comonfort, así como un hotel, salón de fiestas y salones de reuniones. “Los fraccionamientos funcionan más con un viñedo que con un campo de golf y jamás me lo imaginé”.

El presidente de la presidente de la Asociación de Uva y Vino de Guanajuato dijo que ahora buscan expandir las más 300 hectáreas sembradas para llegar  a unas mil en los próximos cinco años, así como dar crecimiento a la ruta de San Felipe.

Para la presidenta del Consejo Turístico de San Miguel de Allende, es innegable que la industria vitivinícola seguirá creciendo.

“En San Miguel tenemos 17 viñedos y muchos que se están haciendo o que están empezando a cultivar la vid. Hay restaurantes muy importantes que ya tienen en su carta vinos de San Miguel de Allende y es muy gratificante saber que se está reconociendo”.

Aseguró que el turismo vitivinícola será uno de los pilares para la promoción turística de la región, para que la gente no tenga que estar todo el tiempo en el centro de la ciudad, sino que tengan opciones interesantes sin colapsar el centro”.

Información. Periódico Correo.

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