Desde peluches, hasta celulares, se pueden encontrar en los puestos ambulantes que han invadido las aceras en la calle Alhóndiga.
Y es que en últimos meses, comerciantes ambulantes se han adueñado de las aceras sin que las autoridades pongan control sobre el uso de la vía pública.
Correo realizó un recorrido en la zona y pudo constatar la invasión de las aceras que obliga a los peatones a apiñarse en el espacio disponible o de plano tener que caminar sobre el arroyo vial.
Son al menos 30 los comerciantes que ocupan las aceras desde frente a la agencia del Ministerio Público, hasta el archivo general del estado.
Estos comerciantes expenden desde frutas, celulares, mariscos, juguetes, flores, pan, convirtiendo la céntrica calle en un tianguis permanente.
Esta calle es un de las más transitadas por los capitalinos, ya que de la Plaza Lucio Marmolejo, parten los autobuses de transporte público a toda la zona sur del municipio.
Lo anterior causa que los peatones arriesguen su integridad al caminar debajo de la banqueta, sumado a que algunos automovilistas aparcan en doble fila, lo que a lenta la circulación.
Información. Periódico Correo.
