Hace 15 años el nacimiento de Diana Paola Castro Vázquez, además de alegrías para su familia trajo consigo angustia y nuevos retos.
A las pocas horas del alumbramiento, los médicos informaron a su madre, Mónica Vázquez Mosqueda, que tendría que pasar varias cirugías, tratamientos, rehabilitaciones dolorosas y costosas, el diagnóstico médico era que pasarían años para que pudiera intentar caminar.
Durante sus primeros cinco meses de vida, Diana Paola visitó a varios médicos, todos coincidían en que la única solución a su situación pese a su corta edad, era una cirugía inicial, acompañada por dolorosos y probablemente costosos tratamientos y sesiones de rehabilitación, que no garantizaba que pudiera caminar.
En la búsqueda por mejorar la calidad de vida de su hija, Mónica encontró el CRIT Bajío. En ese tiempo ella vivía en Yuriria y antes de acudir, dudó ante los cometarios que dudaban de los apoyos que decían brindaba el Centro.
“Nos consideraron cuando ella tenía exactamente cinco meses, en septiembre es cuando ella ingresa tenemos la primer visita en el centro, la valoran y nos dan la noticia de que para la siguiente semana empezaba con la rehabilitación”.
Para Mónica la atención y amabilidad del personal del CRIT fue sorprendente, tras las experiencias que había vivido en clínicas privadas. Los especialistas cambiaron el panorama que tenía, le pidieron que olvidara los diagnósticos médicos, acudiera a sus citas y ayudara en las terapias, porque sólo así Diana Paola, podría caminar.
Por un año Y ocho meses, Diana Paola recibió terapias ocupacionales, de lenguaje, estimulación temprana, hidroterapia, fue de las primeras pacientes del CRIT en utilizar ‘el robot’. También acudía a consultas de Medicina familiar, Cardiología y Psicología.
El trabajo en equipo entre personal médico, Diana Paola y su mamá Mónica rindió frutos, pues cuando la pequeña cumplió un año y tres meses de edad, caminó por sí sola.
Contrario al diagnóstico médico, ahora Diana Paola no sólo camina, sino que corre, trota, brinca y baila como cualquier adolescente de su edad y ahora cursa la preparatoria. Incluso hay personas incrédulas de su experiencia.
Diana Paola, regresó al CRIT Bajío para agradecer el apoyo que recibió y a la vez ayudar a otros pequeños que como ella actualmente luchan para caminar, donó los zapatos especiales que le ayudaron a mejorar su vida.
Información. Periódico Correo.

