De cara a la batalla por su reelección el próximo año, Trump ha buscado mostrar a sus partidarios que está cumpliendo con su promesa de campaña de contener la inmigración ilegal.
Las redadas, originalmente previstas para junio en una decena de grandes ciudades de Estados Unidos, fueron ampliamente publicitadas y llevaron a muchos a dejar sus hogares o esconderse, reportó The New York Times.
A medida que se fue difundiendo la posibilidad de las redadas, grupos de defensa de los derechos civiles hicieron circular información sobre derechos de los inmigrantes entre las comunidades y en redes sociales.
Muchos activistas trabajaron también advirtiendo a las personas no abrir la puerta a agentes sin una orden o no hablar o firmar documentos sin la presencia de un abogado.
Como cifra comparativa, los agentes de inmigración y aduanas detienen cerca de 12 mil personas cada mes, sin incluir los arrestos de las patrullas de frontera cerca de los límites del país.
Información. Excelsior
