Chihuahua, la gran crisis hídrica.

Chihuahua, gobernada por Maru Campos, enfrenta una de las peores sequías de su historia, y ante la falta de acciones puntuales por parte del gobierno del estado, es muy probable que la crisis se agrave y se repita año tras año.

De madrugada, antes de que salgan los primeros rayos del sol, Eliza Rodríguez pone la manguera en la lavadora para captar el ínfimo chorro de agua potable que sale de la llave.

Son varias horas las que tarda la tina en llenarse, pero la mujer de 72 años no pierde la esperanza.

Si el agua deja de salir antes de haber guardado lo necesario para lavar la ropa, acarrea agua de alguno de los dos tambos azules de 200 litros que le surte una pipa hasta el patio frontal de su casa en el poblado de Barreales, municipio de Guadalupe, en Chihuahua.

Autoridades de Chihuahua encendieron las alertas por falta de agua en los municipios de Parral, San Francisco del Oro, Santa Bárbara, Ciudad Juárez y Chihuahua.

El pozo de agua de Barreales —que tiene una población de 298 habitantes— se agotó. La localidad se quedó sin una fuente de agua para abastecer a los pobladores.

Los habitantes de Barreales llevan siete meses sin el servicio de agua potable.

Los que viven en la parte alta, como Eliza, tienen un poco de agua durante algunas horas del día. El resto debe ingeniárselas, principalmente las familias grandes que no alcanzan a cubrir sus necesidades con el agua que deja la pipa. A la sequía se suman temperaturas que en verano llegan a los 40 grados centígrados.

Estrés hídrico en Chihuahua

En general el estado de Chihuahua padece estrés hídrico, es decir, los sistemas están siendo demandados al máximo, y hay una sobreexplotación de los mantos acuíferos, informó Francisco Alfonso Flores Aguirre, director de Operación Regional de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS).

Actualmente 41 acuíferos de los 62 existentes en la entidad, o un 66 por ciento, están siendo sobreexplotados porque se les extrae más agua de la que naturalmente pueden recargar con las lluvias.

“Se le está extrayendo por todos los pozos —no por el pozo de una localidad, sino por todos los pozos que comparten un acuífero—, se le está extrayendo más agua de la que se recarga por las lluvias”, reconoce Flores.

El “día cero”, dice Flores Aguirre, aún está lejos, pero el semáforo de alerta está en amarillo en los municipios de Parral, San Francisco del Oro y Santa Bárbara, donde hay poca agua, y también en las zonas de mayor concentración poblacional como Ciudad Juárez y Chihuahua, por la demanda de agua.

“La zona de Parral tiene un importante suministro de agua superficial y en tanto no llueva, la presa de Parral no va a poder suministrar lo que la ciudad requiere. (…) Otro foco amarillo, digamos, es que en los mantos acuíferos, debido a la extracción de agua y a la falta de lluvia, no hay una recarga y entonces el nivel de extracción cada vez es mayor. Eso causa un estrés en los sistemas”, explica Flores.

El estado de Chihuahua padece estrés hídrico, es decir, los sistemas están siendo demandados al máximo, y hay una sobreexplotación de los mantos acuíferos.

En el municipio de Juárez, la ciudad más grande del estado de Chihuahua con poco más de un millón 500 mil habitantes, hay escasez de agua potable en unas 30 colonias y una sobredemanda del vital líquido desde el mes de mayo cuando la temperatura empezó a aumentar y unos 400 mil fronterizos encendieron aires evaporativos que consumen una gran cantidad de agua.

“En este momento toda la ciudad tiene una sobredemanda, porque se tiene que tomar en cuenta que se vino el calor de un día para otro, entonces esto nos provocó que se encendieran casi 400 mil aires evaporativos al mismo tiempo. Cada aire evaporativo consume al mes 10 metros cúbicos de agua, lo mismo que consume una familia de cuatro personas en una casa de tres recamaras y dos baños”, indica Daniel Valles, jefe de Comunicación Social de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS).

En la frontera de Juárez funcionan unos 190 pozos, cada uno da de 70 a 120 litros por segundo, pero ahora en verano los consumidores demandan el doble.

En el caso de las 30 colonias donde falta agua, que representan el 2 por ciento del total de complejos habitacionales, la escasez se debe a que no hay una red de pozos, el rebombeo es insuficiente, y en otra zona habitacional aledaña se instalaron albercas en domicilios que tienen registro doméstico pero que rentan los espacios y están haciendo un gran acopio de agua impidiendo que el líquido llegue a otros residentes.

En busca de soluciones

La siembra de lluvia es una técnica que empezó a utilizarse en Chihuahua ante la sequía que ha prevalecido en los últimos años.

En 2022 se han realizado tres siembras, la primera el 21 de junio, con el propósito de recargar los mantos freáticos, lograr el llenado de presas y llegar a superficies agrícolas y ganaderas, informó personal de la Delegación de Programas para el Desarrollo de Chihuahua.

Se trata de un proceso en el que desde las alturas se descargan cientos de litros de yoduro de plata sobreenfriado en una solución de acetona sobre dos tipos de nubes que son específicas de lluvia: la cumulonimbus y la nimbostratus.

La estimulación de la lluvia la realizan elementos de la Fuerza Aérea Mexicana con recursos del Gobierno federal. Este año está previsto sembrar lluvia en un espacio de 5 millones de hectáreas. A la fecha se han abarcado 2 millones de hectáreas, principalmente en la Sierra Tarahumara.

Además, el Gobierno del estado de Chihuahua firmó un convenio con la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) para conocer los niveles de extracción y la calidad del agua de mil 400 aprovechamientos superficiales o subterráneos.

También se busca la asesoría de Israel debido a que ellos son el número uno en reúso de agua en el mundo. Se estima que el 80 por ciento del agua que utilizan la tratan y lo incorporan de nuevo a su sistema, señala Francisco Alfonso Flores Aguirre, director de Operación Regional de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS).

Hace unos días una comitiva de Israel llegó a la capital del estado, luego de un acuerdo con el embajador de ese país en México, Zvi Tal, para visitar diferentes regiones y conocer la problemática.

A partir de esto se pretende la firma de convenios que permitan identificar técnicas para la siembra de lluvia que puedan dar mejores resultados en zonas desérticas como las de Chihuahua, así como conocimientos sobre el reúso del agua y la tecnificación del riego.

Información. Reporte Indigo.

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