Joe Biden pedirá a millonarios pagar impuestos si el Congreso aprueba su plan socioeconómico.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sigue pendiente de una de sus políticas más fuertes: el plan socioeconómico de apoyo a la clase media, un proyecto que busca enfrentar a los más adinerados de su país para exigirles impuestos justos.

Con este plan, la administración del demócrata hará que todas aquellas personas que ganen más de 400 mil dólares al año paguen impuestos adicionales, y los que no lleguen a esa cantidad incluso reciban algunos recortes.

“Las grandes corporaciones y los súper ricos tienen que comenzar a pagar su parte justa de impuestos. Hace mucho que debieron hacerlo, y no pretendo castigar a nadie, soy capitalista. Si puedes ganar un millón o mil millones de dólares, eso es genial. Dios te bendiga. Todo lo que le pido es que paguen su parte justa como lo hace la gente de clase media. Pero eso no está sucediendo ahora”, aseguró el presidente.

De acuerdo con el jefe de Estado, al menos 55 de las corporaciones más grandes de su país pagaron cero dólares en impuestos federales sobre la renta en 2020, aún cuando habían ganado más de 40 mil millones.

Al hacer dicha declaración, Joe Biden pretende que la mayoría de los senadores del Congreso aprueben su plan, y con ello no sólo la clase media pague menos impuestos, sino que a su vez se beneficien con la reducción de  los costos de los medicamentos y guarderías.

“Todo esto significará miles de dólares en ahorros para la familia estadounidense promedio en algunas de las facturas más difíciles e importantes que tienen que pagar todos los meses. Mis amigos republicanos hablan mucho sobre la inflación, pero si quieren hablar de reducir el costo de vida de la gente en este país, mi plan hace precisamente eso”, anunció Biden.

Al respecto, es la maestra Cristina Godos González, internacionalista por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, quien asegura que la aceptación de la reforma sólo queda en manos de una persona: Joe Manchin.

El senador ha repetido en diferentes ocasiones que no apoyará el plan de Biden, pues en primera instancia requiere mucho dinero, un aproximado de 3.5 billones de dólares; y en segundo, podría ser un riesgo para todos debido al aumento de la inflación.

En caso de que el senador Manchin no dé su voto a favor, todo indica que la decisión final quedaría en manos de la vicepresidenta Kamala Harris, quien al ser la segunda en el poder no hay duda de que aprobaría dicho proyecto.

“Considerando que el plan se apruebe, al final esta reforma sería un arma de doble filo para Biden, pues mientras las grandes empresas, como Amazon, por ejemplo, no perderían mucho, las que sí podrían correr riesgo son las más pequeñas en caso de que sí se incremente la inflación en Estados Unidos, y correrían aún más peligro por seguir viviendo en medio de la pandemia”, dice la catedrática.

Por otra parte, el doctor Juan Gallegos Olvera, miembro del Centro de Estudios Superiores Navales, opina que, en caso de que el Congreso acepte el plan socioeconómico, son pocas las probabilidades de que el jefe de Estado impulse su popularidad ante la sociedad estadounidense por dos razones: la consecuencias que ha dejado la pandemia y el hecho de que aún no encuentra un equilibrio en el exterior que le permita una unidad interna.

De acuerdo con la empresa Morning Consult, al pasado 14 de septiembre Joe Biden tenía una aprobación del 47 por ciento, tres puntos menos que cuando tomó posesión en enero, y nueve menos que en su nivel más alto registrado en mayo.

Plan socioeconómico, por el futuro de su partido

Pero además del interés que tiene el presidente para que la clase media pague menos impuestos a diferencia de las empresas y personas con mayores ingresos, detrás de la aprobación del plan socioeconómico está otro de sus objetivos.

En entrevista, el doctor Gallegos Olvera señala que el mandatario está apresurado con la aprobación de su plan, pues desea que su partido siga al frente de la administración federal.

“Podríamos considerar que estas acciones que ofrece Biden no necesariamente tienen que ver con el mandato que él representa, sino con la presidencia de los Estados Unidos dirigida por un demócrata. Lo que se busca es la continuidad del Partido Demócrata en la administración federal para el periodo 2024-2028”, asume.

Además, el doctor deja en claro que eso se debe principalmente a que la aprobación de este tipo de reformas o actos de mayor magnitud requieren un segundo mandato, “y eso lo hemos visto en los últimos 100 años en los Estados Unidos”.

En ese sentido, una de las personalidades políticas de las que más se ha hablado para sustituir a Biden, en caso de que éste no se postule en tres años, es su mano derecha Kamala Harris, a quien el mandatario ya le ha dejado diferentes tareas a la altura de un jefe de Estado, como el control de la migración centroamericana y el relanzamiento del Diálogo Económico de Alto Nivel con México.

“(Con este plan) definitivamente se está pensando en una sucesión, en una transición arreglada, bastante armoniosa y que definitivamente fortalezca las posibilidades de que Kamala Harris pueda ocupar la presidencia en 2024”, dice Gallegos Olvera.

De ese modo, se prevé que, en caso de alargarse la decisión final en el Congreso, el gobierno actual busque otra oportunidad en su reelección, si es que acepta dar ese paso.

Información. Reporte Indigo.

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